esendeno

Ratio: 1 / 5

Inicio activadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Pepe Romero, prejubilado, decidió hace cuatro años recuperar la finca de su familia en el Roque de Tejeda, y así, plantando almendreros ha logrado crear un vergel de unos 879 almendreros nuevos, que se suman a los más de 1.500 almendreros viejos que hay en la finca.

Y aunque el año ha venido con mucha calima, mucho frío y poca agua de lluvia, vamos que estamos como al principio del invierno, Pepe Romero se ha puesto a injertar los almendreros amargos de variedades dulces de su propia finca.

Hace tres años plantó unos 140 almendreros, el segundo año plantó 275, el tercer 464 almendreros. Para el presente invierno tenía encargados otros 800 almendreros, pero como no han llegado a tiempo no sabe si los plantará, porque los almendreros tienen que plantarse justo cuando estén dormidos, es decir al empezar el invierno, sin hojas y que no hayan empezado a florecer.

Hace algunas décadas, los almendreros amargos se marcaban con una piedra en la cruz del árbol, es decir por donde crecen las otras ramas del tronco principal. Así se conocían cuales eran los amargos, pero son tantos los dulces que se han vuelto amargos, que hay que marcarlos de nuevo.

En su finca, como en la de muchas otras, los almendreros amargos se han multiplicado por el abandono del cultivo hace décadas, ya que los dulces se vuelven amargos por la polinización cruzada y porque los almendreros amargos son mas fuertes que los dulces, o al menos eso es lo que dicen los viejos. Pero Pepe Romero ha decidido aprovechar el árbol ya nacido y con porte adecuado, e injertarlos de dulces con las otras variedades de dulces plantados en su finca.

También, otro agricultor como Pepe Guerra en su finca de Acusa, municipio de Artenara, injertó el año pasado almendreros nuevos con variedades de Tejeda, concretamente de dos árboles que consideramos que son buenos, porque producen más del 24 % de pipa con relación al peso de la cáscara.