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El Paisaje Cultural de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria

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El espacio geográfico que ocupa la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, tiene en el patrimonio cultural uno de sus activos más importantes. La singularidad de este patrimonio, contribuye de manera significativa a la identidad de la RBGC y aporta un registro propio y diferencial al terriorio de la Reserva. La cantidad y la calidad de bienes como puede ser el patrimonio troglodita de asentamientos como Acusa,

donde se superponen pisos de ocupación que van desde los antiguos canarios hasta la actualidad; los paisajes de terrazas de cultivos, llamados en la paisaje2zona "bocaos"; el patrimonio hidráulico asociado a la cultura del agua; las vueltas de ganado de Tejeda hasta Ayacata, la herencia ganadera donde se mantiene viva la práctica trashumante con sustrato aborigen que se ejerce en el s. XXI utilizando caminos y técnicas que forman parte de los saberes y del patrimonio inmaterial de esta isla; la locería de Lugarejos que entronca directamente con nuestros antepasados, y así por un largo listado de bienes y actividades, que tiene como protagonistas a sus habitantes y convierte al ámbito de la Reserva en un espacio único, que es responsabilidad de todos el que sea conocido, conservarvado y aprovechado.

paiseje observatorioLas primeras huellas de este "Paisaje Cultural" se remontan a los antiguos canarios, donde los pobladores procedentes del Norte de África, fueron adaptando sus conocimientos a las condiciones ambientales de la Isla, configurando un modelo de relación cultural que llega hasta nuestros días, representado profusamente en yacimientos de muy distinto significado: asentamientos con poblados de diferentes naturaleza y entidad, tanto en cuevas como en casas de piedra; graneros colectivos en lugares de difícil acceso, convertidos en fortalezas naturales; observatorios de interpretación arqueoastronómica relacionados por su situación y características con el conocimiento y la observación de marcadores celestes por parte de los antiguos canarios; destacados son los yacimientos relacionados con la religión y la esfera espiritual, en especial los denominados almogarenes; la importancia del arte rupestre de pinturas y grabados tanto en el interior de cuevas o a cielo abierto; enterramientos de variada tipología funeraria tanto en cuevas naturales o artificiales, estructuras tumulares en piedra o cistas excavadas en el suelo, todo ello, unido a la espectacular localización de yacimientos en lugares con panorámicas privilegiadas.

Entre las características comunes de este capítulo del patrimonio, sobresale la buena conservación y potencial de investigación que presentan muchos yacimientos, que alejados de los grandes centros urbanos, nos han llegado mejor conservados. Algunos de los enclaves cuentan con recorridos que permiten su visita o bien con centros de interpretación para la acogida de visitantes. Es el caso del Bien de Interés Cultural del Bentayga, en Tejeda, que dispone de un equipamiento en las proximidades del Roque e itinerarios con paneles en el camino que llega hasta el almogarén.

paiseje cuevasLa "continuidad" del paisaje arqueológico al etnográfico, muestra el hilo conductor de la gestión y el uso tradicional del territorio desde la época aborigen a nuestros días, que se ha estado orientado a prácticas de la economía de subsistencia del sector primario. La agricultura, la ganadería, la pesca y la recolección han dejado una huella material e inmaterial en el territorio declarado Reserva de la Biosfera, con múltiples estrategias del uso combinado del territorio, que es un gran banco de recursos económicos y culturales .

La importancia de este patrimonio vivo, atiende a estrategias de economía tradicional y mercado interior de productos de excelencia, como los quesos de ganaderías extensivas, que alimentan sus rebaños en la biodiversidad vegetal de la comarca. En productos como la ciruela, el tomate, la papa o la almendra, que presentan un sector configurador del paisaje cultural y ofrece platos y postres tradicionales, que forman parte de la identidad de sabores de esta zona y del patrimonio gastronómico de la comarca del oeste de Gran Canaria.
paisaje obsEntender, que este paisaje cultural es un recurso vivo que está vinculado a los usos del territorio y a los valores antropológicos y naturales de la comarca y además nos sumerge en la cultura de lo intangible: conocimientos y saberes acumulados y transmitidos a través de generaciones de hombres y mujeres, que son los protagonistas de este territorio universal. Esta sabiduría popular de arraigo, tiene una dimensión de afectividad, de cariño hacia la tierra que nos mantiene, y que es parte del reto de gestión de los recursos del patrimonio emocional, el de la topofilia: el querer tanto esta comarca, como la han querido quienes son nuestros antecesores, a quienes debemos lo que somos y tenemos. Entender, conocer y disfrutar del patrimonio cultural de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, es una oportunidad para mostrar el respeto que se merecen sus pobladores, además, su conocimiento es experimentar sensaciones que no debemos dejar pasar.

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