Spanish English German Norwegian

Conclusiones de las Jornadas "MERCADOS LOCALES, ALIMENTOS DE CONFIANZA Y OPORTUNIDADES PARA LAS MUJERES PRODUCTORAS"

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

El encuentro se ha extendido desde el 9 de octubre hasta el 11 y ha tenido lugar en San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria), en las sesiones plenarias de los 2 primeros días, y en el Mercado Agrícola de Arucas en la jornada del día 11.

 

Para el desarrollo de estas Jornadas se ha contado con el apoyo del MAGRAMA (Ministerio de Agricultura del gobierno de España), además de con la colaboración de Caja Rural de Canarias –CAJAMAR, el Cabildo Insular de Gran Canaria y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana.

Si bien, como se refleja en el programa del evento (el cual se adjunta), han sido tres días muy enriquecedores para todas las participantes, con ponencias de diferentes temas relacionados con el papel de la mujer en la actividad agraria y las experiencias en los diferentes territorios del Estado Español, incluyendo experiencias en las Islas, la cuestión más destacada ha sido el ser un marco ideal para la transmisión de información entre mujeres productoras y que comercializan sus alimentos a través de distintos modelos de canales cortos. Las participantes han podido recibir formación de mano de otras mujeres experimentadas en la materia para posteriormente poderlo poner en práctica en sus territorios. Con la comunicación y convivencia durante tres días, de forma presencial, además se consigue que también se compartan los sentimientos hacia una profesión que se extiende a un modelo de vida, el de ser mujer rural.

En el cierre, el más de medio centenar de mujeres resumieron su experiencia con las siguientes consideraciones y reivindicaciones:

  • Detrás de una gran explotación agrícola y ganadera hay una gran mujer.
  • Queremos que se instale la Soberanía Alimentaria en el campo, es decir: derechos para productoras y derechos para población consumidora.
  • Si nosotras producimos, nosotras decidimos el tamaño de explotación, el modelo de producción y comercialización, la variedad del producto y también la clientela.
  • Los alimentos son la medicina natural y tenemos que aliarnos con otras mujeres puesto que nosotras, como féminas, podemos empatizar con las mujeres que también son las que, en el mayor porcentaje de casos, se responsabilizan de la cocina y alimentación familiar.
  • Crecer en magnitud no es siempre lo mejor.
  • El modelo de explotación familiar es más horizontal, invita a que las decisiones e ideas se comparten entre todos los miembros de la casa. Este estilo de producir y vivir es una manera también de activismo y es la forma en que las mujeres podemos hacer nuestra particular aportación al cambio que el momento histórico actual nos está pidiendo a todos y todas.
  • Existen experiencias extraordinarias, que pueden ser trasladadas a otros territorios. Como ejemplo, la de un colegio en Gran Canaria que participa dentro de un programa de Ecocomedores, y que, actualmente, obtiene su propia producción ecológica in situ, recogida y producida por alumnos con sus padres, con un comedor que se abastece única y exclusivamente con alimentos locales. Porque cuando se cree en una filosofía, con trabajo se consigue. El beneficio de experiencias en torno a la alimentación con niños, es lo mejor que podemos dejarles de legado.
  • Somos mujeres que creemos en el capital humano para lanzar una empresa, más allá del capital accionarial y económico. Lo más importante son las personas con problemas y los proyectos empresariales también pueden enfocarse para ellas.
  • La solidaridad intrínseca a muchas de nosotras por nuestra condición como madres, es un valor añadido que puede ponerse al servicio de nuestras pequeñas entidades, aportando a ellas la sabiduría de nuestros conocimientos como productoras y transformadoras para que cojan el testigo nuestros hijos e hijas.
  • -Las razas animales autóctonas y semillas del terreno son una garantía de éxito porque atraeremos a una clientela ávida por conocer y degustar así como disfrutar de lo que nos hace únicas en cada una de nuestras localidades. No a la globalización, sí a la diversidad y por supuesto a la biodiversidad, la de cada una, la de cada pueblo. Recuperando lo nuestro perpetuamos nuestros valores medioambientales.
  • Es la hora de pensar y ver de otra manera la vida en general y la economía en particular. De dejar que las cosas fluyan por su estado natural y romper con tantas y tantas contradicciones con las que convivimos habitualmente. Para ello lo que queremos es participar, tener una presencia activa en nuestro entorno.
  • El dinero no es sólo para unos pocos, compartirlo nos enriquece a todos.
  • Lo pequeño, es lo nuevo grande. El estado natural del ser humano es crecer y envejecer, hay que dejar paso a las mujeres jóvenes y darles oportunidades y facilidades. Para ellas pedimos ayudas, pedimos que se escuche su voz y que tengan capacidad de decisión y acceso a la tierra.
  • Las semillas autóctonas son nuestra forma de reivindicar la autogestión como forma de perpetuar la madre naturaleza, la identidad de nuestros pueblos.Mucha gente pequeña, en muchos sitios pequeños hacemos muchas cosas grandes.
  • La agricultura es la profesión propia del sabio, la más adecuada al sencillo y la ocupación más digna para toda persona libre.